República Dominicana se suma a las naciones bendecidas en este tiempo de avivamiento. Las calles de Santo Domingo se llenaron de vida y color con una multitudinaria caravana que recorrió las zonas céntricas de la capital, las alegría de las personas cuando pasaban por los lugares y culminando con una verdadera celebración en la iglesia.
Tras la exitosa movilización, los equipos de voluntarios han iniciado de inmediato la etapa de toma de peticiones. El objetivo central es visitar los hogares de la región para recoger los motivos de oración de las familias, los cuales serán el eje de la próxima jornada de 24 horas de oración continua.
En este sentido, los líderes y voluntarios ya se preparan para lo que será una vigilia de intercesión profunda, que servirá como antesala a la gran Fiesta de Milagros. Con este despliegue, la iglesia dominicana reafirma su compromiso de salir al encuentro de la sociedad, llevando un mensaje de esperanza y transformación a cada rincón de la isla.






